Las demandas visuales que impone la vida moderna son mayores y más complejas que en la época de nuestros abuelos. El cómo usas  y cuidas tu sistema visual, afecta a la hora de disfrutar de tus actividades escolares, recreativas o de trabajo.

Los estudiantes tienen que leer tres veces más de lo que leyeron sus abuelos. Las tareas suelen ser en visión de cerca constantemente, ya sea en el trabajo o en la recreación. Para completar además, con el uso generalizado del ordenador hemos expuesto a una clase trabajadora al uso continuo de la visión de cerca.

Los dolores de cabeza, el ardor y el lagrimeo de los ojos, la visión borrosa  incrementa la eficencia visual baja, entre otros síntomas visuales .Hacer caso omiso de una higiene visual adecuada o no reconocer los síntomas visuales puede afectar significativamente la calidad y disfrute de nuestras vidas.